domingo, 28 de septiembre de 2014

Tres historias, una moraleja.

Son tres historias diferentes de personas que no tienen nada que ver, pero que en el fondo tienen mucho en común. Ninguno de ellos cuando iba al colegio se veía como el resto de personas, tampoco se veían ejerciendo los trabajos que sus familias querían para ellos, ya que ellos tenían un talento oculto que tarde o temprano tenía que salir a la luz. Por unos medios u otros lograron ser lo que son ahora, los mejores en sus trabajos, los mejores en lo que les gusta hacer. Y todo gracias a no dejarse guiar por los demás, por lo que sus familias querían. Se guiaron por si mismos por sus impulsos y por las cosas que les llenaban verdaderamente.

1 comentario:

  1. Muy bien Victoria estoy muy de acuerdo con lo que dices! El talento es algo oculto!

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